Yo pienso que no son tan inútiles las noches que te di.
Te marchas ¿y qué? yo no intento discutírtelo, lo sabes y lo sé.
Al menos quédate sólo esta noche,
prometo no tocarte, estás segura,
tal vez es que me voy sintiendo solo,
porque conozco esa sonrisa, tan definitiva,
tu sonrisa que a mí mismo me abrió tu paraíso.
Hay una cosa que yo no te he dicho aún,
que mis problemas sabes qué se llaman tú.
Sólo por eso tú me ves hacerme el duro,
para sentirme un poquito más seguro.
Y si no quieres ni decir en qué he fallado,
recuerda que también a ti te he perdonado,
diciembre 18, 2008
Publicado por kaki en 6:10
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario